Doctores aplicando un Tratamiento Legionella a un paciente El grueso de los casos de epidemias por legionella se asocian a fuentes de agua artificiales, como por ejemplo torres o conductos de refrigeración, intercambiadores de calor, entre otros. La enfermedad se transmite por inhalación de partículas de agua contaminadas que llegan al pulmón, siendo entonces cuando se origina el contagio, que deben ser asistida con tratamiento contra legionella.

Una vez se detectan los síntomas de la legionella, los pacientes de edades avanzadas o con enfermedad de pulmón o riñón, suelen requerir hospitalización y serán tratados con antibióticos. Además se les asistirá con máscaras de oxígeno, en la medida que se considere necesario, debido a la dificultad respiratoria que causa la neumonía; los líquidos intravenosos para prevenir la deshidratación también son muy socorridos.

Los estudios científicos demuestran que los antibióticos más eficaces son la azitromicina y el levofloxacino, pues llegan mejor a las células pulmonares donde reside la infección y presentan menos efectos secundarios. La duración del tratamiento contra legionella basado en antibiótico debe aplicarse de 7 a 10 días, pudiendo prolongarse en caso de que el paciente presente complicaciones. Además, será preciso atender  otras enfermedades crónicas que tengan estos pacientes porque puede mermar el efecto del  tratamiento de legionella.

Por otra parte, debe eliminarse el foco de legionella para garantizar la salubridad del ciudadano. Para ello, empresas expertas en Sanidad Ambiental, como ACTUALIA, desinfectamos el lugar siguiendo los protocolos y posteriormente se controlamos la eficacia del servicio hasta asegurarnos de que no el brote de legionella ha desaparecido, llevándonos de 10 a 15 días.